ENTREVISTA Sor MARIA VICTORIA CRESPO 


En al año 1991

 

Mª Victoria pertenece a la Orden denominada Orden de Santa Clara. Data del siglo XIII. Su fundador es San Francisco de Asís, hijo de Pedro Bernardone, rico comerciante de Asís (Italia). El carisma fundacional de San Francisco fue la pobreza, vivir el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo que nació, vivió y murió pobre.
Su fundadora es Santa Clara, también nacida en Asís, que ante la predicación y el ejemplo de San Francisco, se dedicó a seguir el mismo Carisma.
San Francisco fundó tres órdenes. La orden de Frailes Menores Franciscanos, La Orden de Santa Clara, Clarisas y la Orden Franciscana Seglar Terciarios.
¿Cuántas hermanas de Manzanal hay en esta orden, en vuestro convento y en otros de España?
Clarisas de Manzanal somos once, cinco en el convento de Santa Marina (Zamora), tres en el convento de Gijón (Asturias) una de las cuales está con nosotras temporalmente, para estar más cerca de su madre la señora Genoveva, que necesita intención debido a sus muchos años, y otras tres que estamos en el convento de Santa Clara de Zamora.
¿Cuántos años tenías cuando viniste al convento y cómo y cuándo surgió tu vocación?
Me es muy difícil decir cuando surgió mi vocación. Fue el año 1953 cuando solo contaba con 12 años de edad, en las misiones que el P. Manuel Llamero, hijo del pueblo, predicó en Manzanal (P. Carolo, como cariñosamente lo llamábamos). Fue una predilección para conmigo por parte de Dios, que es el que llama. Yo vi clarísimo el consagrarme a él en la vida religiosa, era mi vocación y seguí firme hasta conseguirlo, para lo cual me ayudaron mucho mis padres. Cómo surgió la vocación es incógnita misteriosa, no es fácil de decir, como he expuesto antes, es algo que Dios pone en el alma y que uno no sabe explicar, pero que siente y hay que ser valientes y responder con generosidad a la llamada del Señor.
¿Cómo se desarrolla un día laborable en vuestro Convento y un día festivo?
Describiré a grandes rasgos un día labora de la Comunidad.
A las 6 levantarse; 6.30 canto de Laudes, oración Eucaristía y acción de gracias; 9, desayuno y trabajo hasta las 12:30 que hay otra misa que celebra un sacerdote jubilado, Exposición del Santísimo, lectura Espiritual; 1:30 comida; a las 2 recreo; 2:45 tiempo libre; 3:45 Rosario, ensayo de cantos de trabajo; 7 tarde, Bendición y reserva del Santísimo, canto de las Vísperas y oración; a las 8 formación permanente; 8:30 cena y recreo; a las 10 Oficio de Lecturas (maitines) y Completas (ultima oración del día) a las 11 silencio mayor y a dormir hasta el día siguiente.
Nuestro trabajo principal es el lavado, cosido y planchado de ropa de la Universidad Laboral para ello tenemos una lavandería con buenas instalaciones de nueva maquinaria. Además, lavamos ropa de varios restaurantes. Como somos 40 monjas, tenemos también instalado un taller de bordado a máquina y confección de mantelerías, juegos de cama, ropa de Iglesia, etc...
Un día festivo, un domingo, los actos culturales se solemnizan más: la misa cantada, las Víspera, con asistencia de fieles, son presididas por nuestro capellán. El  horario es parecido a un día laborable con algunas variantes. Nos levantamos a las 6:30, se suprime el trabajo, las hermanas tienen más tiempo libre para la oración, escribir a la familia, pasear por el jardín, contemplar las maravillas que Dios ha creado; una flor, un pajarito, el cielo azul, las nubes, una puesta de sol y sobre todo el ensimismamiento en Dios.
En las grandes fiestas del convento hacemos veladas, comedias y poesías. En el convento lo único que no existe es la tristeza y el aburrimiento. Dios llena la vida de una clarisa y por eso siempre esta alegre y feliz con ojos cleros y limpios para ver con asombro y admiración las maravillas que Dios ha realizado en la creación y que sigue realizando a través del hombre.
¿Cómo vivís el Adviento la Navidad, Cuaresma y Pascua?
Interiormente la vivencia de cada hermana será con más o menos profundidad espiritual. Comunitariamente, si procuramos vivir con más profundidad este tiempo, que se llaman tiempo fuertes, por celebrarse los grandes misterios de nuestra fe: Nacimiento, Muerte, Resurrección, Ascensión, Pentecostés. A ello nos ayuda grandemente la celebración de la liturgia propia de estos tiempos, tanto la misa con el Oficio divino y otras celebraciones y reuniones comunitarias. Además, viene algún Padre a darnos charlas sobre el tiempo que vivimos. En estos tiempos no escribimos cartas ni recibimos visitas, pero en Navidad y Pascua todo cambia y hasta las penitencias se suprimen.

¿Cómo ves el futuro de los conventos de clausura?
Lo veo con optimismo y esperanza. Las jóvenes de hoy buscan lo autentico, lo que cuesta sacrificio, y por costoso, merece la pena arriesgarse. Sí creo y así lo he oído muchas veces a personas que tienen contacto con la juventud que las jóvenes de hoy optan más por la vida contemplativa (clausura) que por la vida de acción. Dios sabe que los conventos de clausura son necesarios a la Iglesia y El es todopoderoso para cambiar los corazones y llamar a quien quiere para consagrarse a Él.
¿Qué recuerdo guardáis tú y tus hermanas de Manzanal?
El pueblo donde uno nace se lleva en el alma, en el corazón, en todo el ser y no se olvida nunca. Por el hecho de hacernos religiosas no perdemos el corazón, al contrario, amamos más a la familia y al pueblo.
Permitirme que manifieste un grato recuerdo de mis años infantiles en la escuela: las excursiones que hacíamos, todas las niñas a Vardezuela con la tan buena maestra Doña Angelines Sánchez que con tanto cariño nos preparó a todas para la Comunión. También guardo muy buen recuerdo de nuestro inolvidable Don Fernando Prieto (q.e.p.d) el único sacerdote Párroco que conocí en los catorce años que viví en Manzanal y al que debemos tanto las muchas religiosas de aquella época.
Contad todos, queridos manzanalinos, con mi oración, mi recuerdo y con el cariño que tengo a nuestro pueblo, con su párroco al frente D. Servando. Que Jesús, la Virgen y San Isidro bendiga nuestro pueblo.